Ayham Hussein, habitante de la ciudad iraquí Mosul, se encontraba en la tienda de su padre escuchando música con un reproductor portátil cuando fue sorprendido por soldados vihadistas. Los militares detuvieron al joven, que fue llevado a la fuerza ante un tribunal islámico. Ayham, fue condenado a ser ejecutado públicamente.
Esta ejecución, que podría ser la primera por escuchar música, ha provocado la indignación entre los habitantes de la ciudad.
Las condenas a muerte se han multiplicado en Irak y Siria con la presencia de ISIS. Este grupo, ha implementado la ejecución como castigo a “crímenes” como la blasfemia y o el simple hecho ser homosexual.
Aunque exagerada y sin sentido, la muerte de Ayham puede verse como algo “normal” en un territorio en el que rigen leyes culturales muy diferentes.
Categoría: Noticia Hot.
Fuente: TKM


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